LLUCENA

 

Situada en la media montaña del Alcalatén, a 568 m. de altura, y a 33 Km. de Castelló, Llucena / Lucena del Cid está localizada estratégicamente sobre el estrecho y alargado lomo de una montaña rodeada por un río y barrancos, en medio de un paisaje montañoso espectacular el cual viene a constituir como una gigantesca y escarpada escalera que baja desde Penyagolosa –la máxima altura de nuestras tierras- al mar.

 

 

LLUCENA


 

 

Situada en la media montaña del Alcalatén, a 568 m. de altura, y a 33 Km. de Castelló, Llucena / Lucena del Cid está localizada estratégicamente sobre el estrecho y alargado lomo de una montaña rodeada por un río y barrancos, en medio de un paisaje montañoso espectacular el cual viene a constituir como una gigantesca y escarpada escalera que baja desde Penyagolosa –la máxima altura de nuestras tierras- al mar.


Desde su elevada posición, Llucena domina el profundo valle del río de su mismo nombre, que ha sido la vía de penetración hacia las tierras altas del interior desde la antigüedad y le ha dado al pueblo su característica histórica de punto de encuentro de la gente del litoral y la de la montaña.


Esa misma montaña, la altura de la cual matiza el genérico clima mediterráneo, le proporciona a Llucena unas precipitaciones un poco más abundantes que a las tierras bajas de la costa y, sobre todo, unos veranos más frescos, lo cual atrajo, ya desde el siglo XIX, una numerosa colonia de veraneantes que contribuyo a dotarla de una reconocida categoría de centro turístico, para la que, ciertamente, no le faltan atractivos.


En cuanto a la morfología de la población, sobre su montaña, Llucena se muestra a los ojos del visitante como un blanco reguero de casas, en medio del cual, se encuentra la plaza, centro neurálgico de la vida llucenera con sus pórticos medievales. Y, presidiendo todo el conjunto, un gran casalicio (el Castell) que, en otro tiempo y con trazas defensivas góticas ya perdidas, fue casa y castillo feudal construido encima de una anterior edificación musulmana.


En cuanto a su historia, se desconoce el momento exacto de la fundación de Llucena, aunque la raíz latina de su nombre nos proporciona un indicio del mismo, sin excluir asentamientos anteriores de épocas ibéricas o incluso anteriores, del bronce, de las que se encuentran vestigios en varios lugares del término municipal.


En cuanto a la Gastronomía encontraremos una rica cultura cuya gastronomía encierra las costumbres de los fogones tradicionales de estas tierras castellonenses, marcadas por la presencia de atractivos naturales como el macizo de Penyagolosa. los platos típicos de Lucena del Cid destacan la olla de cardets, el conejo con caracoles (conill amb caragols), las farinetas, la olla de abstinencia y los embutidos


En cuanto a las festividades, cabe destacar; Fiestas patronales en Septiembre, Fiestas del veraneante en Agosto, fiesta de San Antonio y multiples eventos.